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Mallorca 1 - Donde el archiduque fue hombre. Luis Salvador
Fue precursor de los "alternativos",
descubridor de las Baleares, amigo de Sissi, trotamundos y escritor de
libros de viajes, entre otras muchas cosas más. Luis Salvador, Archiduque
de Habsburgo, Lotringa y Borbón, fue amado y venerado, pero también
despreciado y envidiado. El misterio que envolvió a su persona nunca
será aclarado del todo. Un retrato de Susanne Bäthge...
Con veinte años
decidió hacer caso omiso de las convenciones y etiquetas de la corte
de Viena y dedicarse enteramente a sus intereses. Estos eran los viajes
de exploración alrededor del mundo, el sentido de la aventura y
la curiosidad por la ciencia. Evidentemente, no podía esperar que
los viejos Habsburgo vieran con buenos ojos tales excentricidades, pero
su padre, Leopoldo XI, Gran Duque de la Toscana y Príncipe Imperial
de Austria, le dejó hacer. Se le aceptó como un tipo raro,
sin que en aquel entonces alguien pudiera imaginar que incluso el Rey
Juan Carlos de España soñaría algún día
en voz alta con lo mucho que "me hubiera gustado ser el Archiduque, propietario
de la carretera de costa entre Valldemossa y Deià, y a quien la
Emperatriz Sissi venía a visitar en su velero." Así al
menos se lee en la biografía sobre Luis Salvador escrita por la
historiadora vienesa Helga Schwendiger.
Otro conocedor de la obra literaria del Archiduque es el alemán Peter Kroll-Vogel.
Este marchante de antigüedades, natural de la ciudad alemana de Bochum,
ha dedicado más de veinte años al estudio de la figura del
Habsburgo, investigando los fondos de la biblioteca imperial y real de
Viena, y actualmente posee la colección privada más extensa
de la obra del Archiduque. Sus archivos contienen aproximadamente 20.000
documentos, entre ellos, sesenta primeras ediciones de las setenta
obras publicadas. Las personas interesadas pueden consultar la correspondencia
del Archiduque, cuidadosamente encuadernada, en el Bar Nixe.
Kroll-Vogel es un gran aficionado a la cocina. Su restaurante en el Port d'Andratx se llama
Nixe
en honor al Archiduque y está decorado con antigüedades
relacionadas con el mundo de la náutica y muchas piezas de recuerdos.
Al fin y al cabo, el Archiduque navegó por el mundo entero con sus
dos veleros Nixe I y Nixe II. Cuando llegó a Mallorca
se sintió fascinado por la isla desde el primer momento. Era un
hombre sencillo y sin pretensiones, que se veía a sí mismo
como "uno más entre iguales", que disfrutaba de salir al mar con
los pescadores, que prefería la compañía de la gente
del campo a la de los intelectuales. Aunque visto de fuera pudiera tener
una apariencia casi grotesca - cambiaba el uniforme por los harapos -,
era una persona de gran ingenio y un sentido del humor irresistible.
Quizás fue precisamente el carácter tan excéntrico del Archiduque que
tanto sedujo a Sissi.
La emperatriz de Austria compartía con el
Archiduque su amor por la naturaleza y una gran inquietud vivencial.
Siempre que la bella emperatriz sentía necesidad de huir de la corte
de Viena, se refugiaba en casa de su amigo de Mallorca. La inmensidad del mar,
el rumor de las olas, el espectáculo de la naturaleza... todo eso la fascinaba
igual como al naturalista Luis Salvador. En veinte años, el escritor,
navegante, pintor e ilustrador escribió nueve libros sobre las Islas
Baleares. En 1877, como agradecimiento a su labor de divulgación,
fue distinguido con el título de ciudadano honorario de la ciudad
de Palma, que, más tarde, en 1910, se hizo extensivo a toda la isla
de Mallorca.
Hoy en día todavía quedan muchas huellas de la estancia
del Archiduque en la isla. Su residencia de Son Marroig, entre Valldemossa y Deià,
ha sido reconvertida en museo y sala de conciertos, mientras que la finca
de Son Moragues ahora es un restaurante emblemático de la cocina
mallorquina. La casa de campo de S'Estaca, que está cerrada
al público, fue en tiempos la residencia que el Archiduque compartió
con Catalina Homar, la administradora oficial de sus bienes. El propietario
actual de esta finca de arquitectura morisca es la estrella hollywoodiense
Michael Douglas.
El lugar predilecto
del Archiduque en verano se halla un poco más al norte de la costa.
Miramar, su pequeño paraíso particular era un "oasis
de paz para su atormentada e intensa vida" (según lo describe la
biógrafa Schwendinger). Pero la ilimitada libertad del Archiduque
acabó con el estallido de la primera guerra mundial. Las circunstancias
le obligaron a regresar al palacio de su juventud. Luis Salvador fue tachado de vividor y
considerado una personalidad polémica por muchos mallorquines. Cómo
era de verdad, cómo pensaba y sentía, con qué inteligencia
se desenvolvía y con qué seriedad se dedicaba a la investigación
científica... todo eso no fue reconocido hasta mucho más tarde.
Gracias a los numerosos libros que se han publicado sobre el Archiduque y a la
reedición de su propia obra, a los retratos y a los monumentos conmemorativos
de su persona en Palma y Valldemossa, el auténtico descubridor de las
Islas Baleares ha vuelto a recobrar vida en la memoria de los mallorquines
y de todos los enamorados de esta isla, ocupando el lugar que merece en
la historia de esta isla.
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