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Mallorca 1 - Deià y el mito Graves El pintoresco pueblo de Deià, enclavado en la Serra de Tramuntana, dominando el mar entre Valldemossa y Sóller, es seguramente uno de los lugares de la isla de Mallorca que más mitos artísticos ha acogido. Muchos de ello hacen referencia a Robert Graves (1895-1985). Una reseña de Hartmut Ihnenfeldt....
Pero la fuerza de atracción de Graves también alcanzó a Alec Guinness, Peter Ustinov y al jóven Gabriel García Márquez, que pasaron en breves visitas por Deià. Y en marzo de 1950, Canelluñ acogió durante algunas semanas a Stephen Hawking -que en aquel entonces sólo contaba con diez años de edad-, acompañado de su madre, una compañera de universidad de Beryl, la segunda esposa de Graves. El que más tarde fuera distinguido con el Premio Nobel permanece vivo en la memoria de la familia Graves gracias a su excéntrico sentido del humor. Hubo un día que, ante la sorpresa general, tiró una bomba fétida bajo el sofá, por lo que la sala de estar se volvió inhabitable durante un tiempo. En sus memorias Ava - My Story, Ava Gardner
(v. foto) El novelista inglés Kingsley Amis (*1922) también dedica palabras de elogio a la familia Graves después de su visita a Deià en 1960. "Nunca más me he encontrado con un grupo de personas con un talante más radicalmente opuesto a la falsedad, la mezquindad o cualquier expresión de mala educación." El escritor inglés Allan Silitoe (*1928), amigo y discípulo protegido de Graves, visitó la isla en 1954 en respuesta a una invitación de su mentor y vivió durante un tiempo en Sóller, duante el cual Graves le animó a la redacción de sus famosos cuentos cortos Saturday Night, Sunday Morning y de La Soledad del Corredor de Fondo. Pero Robert Graves no sólo contaba con admiradores en Deià. Uno de sus críticos más acervos era el escritor inglés Anthony Burgess (1917-1993), conocido ante todo por la versión cinematográfica de su clásico del humor negro La Naranja Mecánica (1971). En el verano del año 1969, Burgess recaló con su familia justamente en Deià, un pueblo que, en palabras del escritor, "tenía poco más que ofrecer que el poder de atracción de Graves. Yo no le vi, ni tenía interés en verle. Nunca lo he apreciado demasiado como poeta, pero Deià estaba lleno de admiradores suyos." Seguramente ni Burgess mismo sabía qué era lo que buscaba en este lugar. Una vez, vestido con traje y corbata, ofreció una conferencia sobre el "diligente ciudadano y hombre de bien William Shakespeare" ante un grupo de hippies americanos. Pero "la reunión acabó en caos y con un ataque contra mi traje-corbata." La última noche antes de su partida a Barcelona, en el transcurso de una fiesta, Burgess y su mujer fueron atacados por unos seguidores americanos del culto vudú, a los que la esposa de Burgess, Liane, momentos antes había quitado una muñeca que tenía clavadas multitud de agujas para tirarla al fuego. Finalmente, a ella la tiraron por un barranco que servía como vertedero de basuras y se rompió un dedo del pié. Todo eso Burgess lo relaciona de algún modo con Robert Graves y la luna sobre Deià. La vida y obra de Graves en su patria de adopción dan para todo un libro. En la entretenida Mallorca observed ofrece con fina ironía su particular visión sobre la vida mallorquina, ocultando al pueblo de Deià tras el cariñoso pseudónimo de Binijiny. El se veía a sí mismo como el "huésped perfecto" y los isleños le llamaban respetuosamente "Don Roberto". Frecuentaba normalmente el café del pueblo y bajaba cada día a la cala para darse un baño en el Mediterráneo hasta alcanzada una edad más que respetuosa. En los años setenta empezó a volverse un poco extraño a raíz de su declive físico y mental y afirmaba poder atravesar puertas cerradas o que veía aterrizar OVNIS en Deià. La sencillez de su tumba en el pequeño cementerio de la parte alta del pueblo, justo al lado de la iglesia, hace un poco laboriosa su localización. Una discreta placa recuerda su nombre y las fechas de su nacimiento y muerte, con el simple añadido de "Poeta". En el pueblo se tenía costumbre
de tratar con artistas. Gustave Doré (1832-1883), el genial grabador
francés, ilustrador de obras de la literatura mundial, fue el primero
en retratar en 1862 en una xilografía (v. reproducción) Entre ello seguro que también
se ocntaba la feminista y autora americana Anais Nin (1903-1977; v. foto),
Imagines: |
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